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Vuelve el espíritu del Nokia 1100: un celular sin apps, con batería para más de 40 días y capaz de cargar otros dispositivos

En una época dominada por smartphones con grandes pantallas, cámaras cada vez más avanzadas, inteligencia artificial y aplicaciones para prácticamente cualquier tarea, HMD decidió volver a una fórmula mucho más simple. La compañía presentó el Nokia 300 Charge, un teléfono básico que recupera el espíritu del recordado Nokia 1100 y apuesta por la autonomía, la resistencia y las funciones esenciales.

El principal atractivo del nuevo equipo es su batería extraíble de 3.700 mAh, la de mayor capacidad incorporada hasta ahora por HMD en un celular de este tipo. Según las especificaciones del fabricante, puede superar los 40 días en modo de espera y alcanzar hasta 37,9 horas de conversación con una sola carga.

Además, el Nokia 300 Charge puede funcionar como una batería portátil. A través de su puerto USB-C es capaz de suministrar hasta 10 watts de potencia para recargar otros celulares, auriculares y dispositivos compatibles. La función se activa mediante un botón físico ubicado en uno de los laterales del equipo.

El teléfono también incorpora una linterna LED de alta potencia que, de acuerdo con HMD, puede ser hasta cuatro veces más brillante que la incluida en el Nokia 105 de 2023. Se trata de otro guiño a los antiguos modelos de la marca, que se hicieron conocidos por combinar una batería de larga duración con herramientas simples pero útiles.

A diferencia de los smartphones actuales, este modelo prescinde de redes sociales, aplicaciones modernas y navegación por internet. Cuenta con una pantalla QVGA de 2,4 pulgadas y teclado físico tradicional, y utiliza un procesador Unisoc SC6531E acompañado por 4 MB de memoria RAM y 4 MB de almacenamiento interno.

La capacidad puede ampliarse mediante una tarjeta microSD de hasta 32 GB. También mantiene el clásico conector de auriculares de 3,5 milímetros e incorpora radio FM, además de una cámara trasera básica.

Otro punto importante es que su conectividad está limitada a redes 2G, por lo que su funcionamiento dependerá de que ese tipo de infraestructura continúe disponible en cada país. Lejos de buscar competir directamente con un iPhone o un teléfono Android, la propuesta apunta a usuarios que necesitan un equipo sencillo, un celular de respaldo o simplemente quieren reducir el tiempo de exposición a aplicaciones y notificaciones.

El Nokia 300 Charge recupera así una filosofía que marcó buena parte de la historia de la telefonía móvil: teléfonos destinados principalmente a llamar, enviar mensajes y permanecer varios días —o incluso semanas— lejos del cargador. Por el momento, su disponibilidad es limitada y todavía no se confirmó oficialmente su llegada a la Argentina.

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