Astrónomos lograron observar una de las etapas más tempranas conocidas en la formación de la atmósfera que rodea a los grandes cúmulos de galaxias. El hallazgo fue realizado con el telescopio espacial Chandra de la NASA y permitió detectar una enorme nube de gas extremadamente caliente a unos 11.700 millones de años luz de la Tierra.
La observación se centró en MQN01, un protocúmulo de galaxias, es decir, una estructura joven que con el paso del tiempo podría convertirse en un cúmulo masivo. En su centro se encuentra un cuásar alimentado por un agujero negro supermasivo.
A su alrededor, los investigadores identificaron una nube de gas de aproximadamente 100.000 años luz de extensión y con temperaturas cercanas a los 20 millones de grados Celsius. Los científicos creen que ese material representa una etapa inicial de la formación del llamado medio intracúmulo, la enorme atmósfera de gas caliente que actualmente rodea a los cúmulos de galaxias.
Según los especialistas, el gas frío habría comenzado a caer hacia una región con una enorme fuerza gravitatoria y, durante ese proceso, fue calentándose mediante violentas ondas de choque hasta alcanzar temperaturas extremas.
El descubrimiento resulta especialmente importante porque permite observar cómo se estaban formando algunas de las estructuras más grandes del cosmos cuando el universo tenía apenas unos 2.100 millones de años.
Además, el cuásar estudiado tiene una característica particular: es prácticamente silencioso en ondas de radio. Esto permitió al telescopio Chandra detectar con mayor claridad la emisión térmica de rayos X de la nube, sin la interferencia que suelen producir los potentes chorros de partículas de otros cuásares.
Los investigadores determinaron también que la densidad y la presión del gas son entre 10 y 100 veces mayores que las registradas en los cúmulos de galaxias cercanos, una señal de las condiciones extremas que predominaban durante las primeras etapas del universo.
El estudio fue publicado en la revista científica Astronomy & Astrophysics. El próximo paso será analizar otros cuásares antiguos para determinar si MQN01 constituye un caso excepcional o si este proceso fue habitual durante la formación de los primeros grandes cúmulos de galaxias.
Fuente: Rosario3 / NASA – Observatorio de rayos X Chandra.


