NVIDIA dio un paso importante en su estrategia de inteligencia artificial al presentar RTX Spark, un nuevo procesador diseñado para ejecutar agentes de IA directamente en computadoras con Windows. La compañía lo describe como un “superchip” pensado para una nueva generación de PCs capaces de realizar tareas avanzadas de inteligencia artificial sin depender constantemente de servicios en la nube.
El nuevo chip combina una CPU NVIDIA Grace de 20 núcleos, una GPU Blackwell RTX con 6.144 núcleos CUDA y una unidad de procesamiento neuronal (NPU) compatible con los requisitos de los equipos Copilot+ de Microsoft. En conjunto, ofrece hasta 1 petaflop de potencia de IA, una cifra que hasta hace poco estaba reservada para sistemas especializados y centros de datos.
Según NVIDIA, el objetivo es impulsar una nueva generación de aplicaciones basadas en agentes inteligentes, programas capaces de comprender instrucciones, planificar acciones y ejecutar tareas complejas de manera autónoma. Esto permitiría que muchas funciones de IA funcionen de forma local en la computadora, con menor latencia y mayor privacidad para los usuarios.
La compañía desarrolló RTX Spark junto a Microsoft y MediaTek. Microsoft colaboró en la optimización de Windows para esta nueva arquitectura basada en Arm, mientras que MediaTek participó en el diseño de la CPU con foco en eficiencia energética y conectividad.
Además de la inteligencia artificial, NVIDIA asegura que el chip está preparado para tareas exigentes de creación de contenido y videojuegos. Tecnologías como RTX, DLSS, TensorRT y CUDA estarán integradas en el sistema, y programas como Adobe Photoshop y Premiere ya están siendo optimizados para aprovechar su potencia.
Los primeros equipos equipados con RTX Spark llegarán de la mano de fabricantes como Dell, HP, Lenovo, ASUS, MSI y Microsoft, que planean lanzar nuevas laptops y computadoras de escritorio durante los próximos meses.
Para NVIDIA, el lanzamiento representa algo más que un nuevo procesador. La compañía sostiene que la llegada de los agentes de IA cambiará la forma en que interactuamos con las computadoras, pasando de sistemas que responden consultas a asistentes capaces de actuar y tomar decisiones dentro de determinados límites definidos por el usuario.


