¿Por qué tardamos tanto? Una misión privada con astronautas aficionados se lanza hoy desde EE.UU. en una ruta inédita.
Una cosa es lanzar cohetes al espacio, y otra muy distinta es decidir por dónde van a dar vueltas alrededor del planeta. La Tierra tiene varias rutas posibles para orbitarla, pero no todas se usan igual. Hay algunas bastante poco transitadas.
Una de ellas es la órbita polar, que es justo la que va a usar hoy SpaceX en su misión privada Fram2. El nombre viene del primer barco que llegó a las regiones del Ártico y la Antártida, y ahora será también el de la primera nave tripulada en dar vueltas por los polos.
La nave despega este lunes 31 de marzo a las 11:20 p.m. (hora del este de EE.UU.), y lleva a bordo a cuatro astronautas aficionados. Van a orbitar entre 425 y 450 kilómetros de altura, sobre las regiones polares, algo que ningún otro grupo de humanos hizo hasta ahora.
Desde ahí van a tener vistas únicas de los polos. Pocos privilegiados vieron esas regiones desde el espacio. Pero, claro, esto no es casualidad: hay varios motivos por los que tardamos tanto en hacer este tipo de vuelos.
¿Por qué nunca se había hecho?
“La respuesta corta es: energía”, explicó Jeffrey Hughes, profesor de física espacial en la Universidad de Boston. “Se necesita mucha más energía para meter algo en una órbita polar que en una órbita ecuatorial”.
La Tierra gira de oeste a este, y en el ecuador esa rotación va a unos 1.600 km/h. “Cuanto más al norte o al sur estás, esa velocidad disminuye”, explicó Mike Gruntman, profesor de astronáutica en la Universidad del Sur de California. Por eso, si lanzás hacia el este, la rotación te da una ayudita extra para alcanzar la órbita, y gastás menos combustible. Pero si querés ir en dirección polar, esa ventaja desaparece.
Los satélites meteorológicos, por ejemplo, sí usan mucho las órbitas polares, porque les permiten cubrir todo el planeta, sin puntos ciegos. También se usan para fines militares. Pero llevar humanos por esa ruta complica bastante las cosas.
¿Qué tiene de especial esta órbita?
El principal problema es la radiación. En las órbitas polares, los astronautas quedan más expuestos porque el campo magnético de la Tierra no los protege tanto como en otras rutas. Esto se debe a que en esas zonas se filtran partículas cargadas desde los cinturones de Van Allen, unas regiones donde se acumula radiación alrededor del planeta.
Ese mismo fenómeno es el que genera las auroras. Pero claro, una cosa es verlas desde el suelo y otra muy distinta es estar ahí arriba, en contacto con esas partículas.
Por suerte, la misión Fram2 va a durar poco —entre tres y cinco días—, así que no hay gran riesgo para la salud de los tripulantes.
¿Qué van a hacer allá arriba?
Además de disfrutar las vistas, la tripulación va a estudiar un fenómeno atmosférico llamado STEVE (Strong Thermal Emission Velocity Enhancement, en inglés), que genera como pinceladas de luz púrpura y verde en el cielo. Es parecido a una aurora, pero más raro.
La nave Dragon de SpaceX va a estar inclinada unos 60 a 90 grados respecto del ecuador, y desde ahí los astronautas van a observar el planeta desde una perspectiva que nadie tuvo antes.
Es la primera vez que los cuatro tripulantes viajan al espacio. Y también será la primera vez que alguien orbita la Tierra por los polos. Bastante histórico el asunto.