Un grupo de investigadores brasileños confirmó el hallazgo de un tipo de vidrio natural muy poco común que se habría formado tras el impacto de un meteorito ocurrido hace aproximadamente 6,3 millones de años en el noreste de Brasil. El descubrimiento fue realizado por científicos del Instituto de Geociencias de la Universidad Estatal de Campinas y publicado en una revista científica especializada.
El material pertenece a una categoría conocida como tectitas, fragmentos de vidrio que se originan cuando el enorme calor generado por el impacto de un objeto espacial —como un meteorito, asteroide o cometa— funde rocas de la superficie terrestre y las lanza a gran velocidad, formando pequeñas piezas vítreas que luego se dispersan por amplias zonas.
Los ejemplares encontrados en Brasil fueron bautizados “geraisitas”, en referencia al estado de Minas Gerais, donde se identificaron los primeros fragmentos. Estas piezas presentan diferentes formas y tamaños, y son valiosas para la investigación geológica porque conservan información sobre el evento de impacto que las originó.
Los campos de tectitas son extremadamente raros en el planeta, ya que solo se producen cuando se dan condiciones muy específicas: impactos de gran energía capaces de fundir rocas ricas en sílice y dispersar el material fundido a grandes distancias.
Uno de los aspectos más intrigantes del hallazgo es que, por ahora, el cráter del meteorito todavía no fue localizado. Los científicos sospechan que podría estar oculto o erosionado en alguna región cercana, por lo que planean continuar la investigación utilizando imágenes satelitales y estudios geológicos más detallados.
Este descubrimiento no solo aporta nuevas pistas sobre la historia geológica de Sudamérica, sino que también ayuda a comprender mejor cómo los impactos de meteoritos pueden modificar la superficie terrestre y generar materiales únicos que permanecen durante millones de años.


