Sony confirmó una de las decisiones más importantes de la historia de PlayStation: a partir de enero de 2028 dejará de producir discos físicos para todos los nuevos videojuegos que lleguen a sus consolas. Desde ese momento, los lanzamientos estarán disponibles únicamente en formato digital, ya sea a través de la PlayStation Store o mediante códigos de descarga vendidos en tiendas físicas.
La medida no afectará a los juegos que ya fueron publicados ni a aquellos que se lancen antes de esa fecha. Todos esos títulos seguirán comercializándose en formato físico, mientras que el cambio se aplicará exclusivamente a los nuevos lanzamientos posteriores a enero de 2028.
Según explicó la compañía, la decisión responde a un cambio en los hábitos de consumo de los jugadores. Actualmente, cerca del 80 % de las ventas de juegos completos para PlayStation ya se realizan en formato digital, una tendencia que viene creciendo desde hace varios años y que terminó inclinando la balanza hacia un ecosistema completamente online.
El anuncio generó opiniones divididas entre los usuarios. Mientras algunos consideran que el formato digital resulta más cómodo y práctico, otros lamentan la desaparición de los discos por cuestiones como la colección de juegos, la posibilidad de revenderlos, prestarlos o conservarlos a largo plazo. También surgieron preocupaciones sobre la preservación del patrimonio de los videojuegos y la dependencia de las plataformas digitales para acceder al contenido comprado.
La decisión de Sony se suma a una tendencia que ya atraviesa a toda la industria. Cada vez más estudios y distribuidoras priorizan las descargas digitales, mientras que algunos lanzamientos recientes incluso llegaron a las tiendas físicas únicamente con un código de descarga dentro de la caja, sin incluir un disco.
Además del fin del formato físico, Sony anunció que durante 2027 cerrará progresivamente la PlayStation Store para PS3 y PS Vita, otro paso que refleja el cambio definitivo hacia plataformas más modernas y completamente digitales.
En definitiva, el anuncio marca el comienzo de una nueva etapa para PlayStation. Después de más de tres décadas en las que los discos fueron protagonistas, la compañía apuesta a un modelo donde el acceso a los videojuegos dependerá cada vez más de internet y de las bibliotecas digitales, un cambio que promete transformar la forma en que los jugadores compran, conservan y disfrutan sus títulos favoritos.


